Una aplicación real de la futarquía ocurrió en Meta-DAO, un experimento radical dentro de la comunidad de desarrolladores de Solana en 2023/2024. Meta-DAO fue impulsada por un desarrollador seudónimo conocido como “Proph3t”, quien promovió la idea de una organización autónoma totalmente gobernada por mercados, sin votaciones tradicionales ni líderes. El contexto de este experimento fue una conferencia informal de un mes (mtnDAO) en Salt Lake City, donde programadores de Solana se reunían en una “hacker house”. Allí Proph3t implementó la primera futarquía completa en criptomonedas, haciendo que cada decisión del DAO dependiera exclusivamente de mercados condicionales sobre el token nativo META.
Estructura de decisión: En Meta-DAO, cada propuesta de gobernanza genera dos mercados predicitivos paralelos sobre el precio futuro del token META: uno bajo el escenario “aprobado” (la propuesta se implementa) y otro bajo el escenario “rechazado” (la propuesta no se implementa). Los participantes compran o venden tokens en estos mercados condicionales según sus expectativas: quien crea que la propuesta beneficiará al DAO comprará META en el mercado de “aprobado” (apostando a que el valor subirá si se ejecuta) y/o venderá en el de “fallo”; por el contrario, quien piense que la propuesta será perjudicial hará la operación inversa. Al finalizar el periodo de votación/apuesta, gana el mercado cuyo precio de META resulte más alto, interpretándose que ese escenario es considerado más prometedor por el conjunto de traders. La propuesta se adopta o rechaza según ese resultado, y las operaciones del mercado perdedor se revierten. En resumen, el mercado “decide” qué opción maximiza el valor del proyecto, y los participantes tienen “skin in the game” (incentivo económico) para apostar honestamente por el mejor resultado. Como describió Proph3t, “somos un reino de filósofos donde el filósofo es el mercado”, buscando maximizar la riqueza colectiva (valor del token) como medida de éxito.
Resultados y dinamismo: La aplicación de futarquía en Meta-DAO rápidamente atrajo la atención e incluso la euforia especulativa de los participantes de mtnDAO. En cuestión de días, el precio spot del token META se disparó de unos $50 a más de $1.000 dólares en el mercado abierto, reflejando el enorme interés por este “juego de gobernanza”. Los desarrolladores presentes se obsesionaron con comerciar (es decir, “votar” con dinero) el destino de cada propuesta en tiempo real, hasta el punto en que uno de ellos comentó: “esto está consumiendo mi vida… nunca hubo un mecanismo de gobernanza más interesante”. Un evento notable fue la “Propuesta 6”, la primera verdaderamente controversial, presentada por Ben Hawkins (miembro de la Fundación Solana de visita en mtnDAO). Hawkins propuso que la DAO le vendiera $50.000 en META a precio muy descontado respecto al mercado, sabiendo que los especuladores lo verían como algo desfavorable (dilución) y apostarían en contra. Sin embargo, él mismo estaba dispuesto a inyectar más de $250.000 en los mercados para forzar la aprobación y demostrar el poder de la futarquía. Esto desató una “guerra” en los libros de órdenes: otros traders (“futardos”, como se autodenominaban) se organizaron para contrarrestar la jugada de Hawkins comprando META en mercado spot y vendiendo en el mercado condicional de aprobado, tratando de inclinar la balanza al rechazo. Finalmente, la comunidad logró frenar la propuesta de Hawkins – un desenlace que mostró tanto la capacidad del mercado para agrupar conocimiento colectivo, como los desafíos (se requirió coordinación off-market y liquidez considerable para contrarrestar a un agente con mucho capital).
Impacto y lecciones: El experimento de Meta-DAO, aunque pequeño y altamente experimental, demostró que la futarquía puede funcionar como mecanismo de decisión, pero no sin volatilidad ni tensiones. Por un lado, validó la hipótesis de que los mercados pueden hacer atractiva la participación en la gobernanza – incluso adictiva, según los testimonios – e incentivar a los participantes a informarse y comprometer capital en las decisiones. Se ganó la atención de importantes inversionistas: Pantera Capital, un gran fondo de venture capital cripto, se interesó en Meta-DAO e hizo una propuesta para comprar $50.000 en tokens META del tesoro, viendo esto como “una oportunidad para probar el potencial de la futarquía como un sistema mejorado de gobernanza”. Esta oferta de Pantera se interpretó como un sello de legitimidad para el experimento. Por otro lado, Meta-DAO reveló riesgos: la extrema volatilidad del token (subidas y bajadas de 20x en días) y la posibilidad de que participantes adinerados traten de manipular resultados a su favor. Aún con estos desafíos, Proph3t y sus seguidores consideraron que la experiencia fue positiva y podría “remodelar por completo la civilización humana” si escalara, llegando a afirmar entusiásticamente que “esto podría resolver la política”. En síntesis, Meta-DAO proporcionó lecciones empíricas: mostró que una DAO sin votos tradicionales es posible, pero la liquidez y la igualdad de acceso al capital son factores críticos para la equidad del sistema. También subrayó el compromiso de recompensar a quienes aportan valor: Proph3t defendió que, pasara lo que pasara con la propuesta de Pantera, “deberíamos pagar a quienes aportan valor a la DAO” – reconociendo que incluso en futarquía puede hacer falta alinear incentivos externos (como inversores) con recompensas internas. Meta-DAO sigue siendo un experimento en desarrollo, con su token y comunidad aún activos, y su principal aporte ha sido demostrar en la práctica un caso de futarquía “pura” en gobernanza de una comunidad blockchain.
Optimism, una red de capa 2 (Layer 2) para Ethereum, llevó a cabo en 2025 uno de los experimentos más documentados de futarquía hasta la fecha, aplicado a la asignación de subvenciones para proyectos del ecosistema. Este esfuerzo fue impulsado por la Optimism Foundation en colaboración con la Uniswap Foundation, como parte de su misión de mejorar la gobernanza descentralizada. La iniciativa surgió de la pregunta: ¿podemos usar mercados predictivos para tomar decisiones de financiamiento más efectivas que las comisiones tradicionales?. Para probarlo, durante la Temporada 7 de gobernanza de Optimism (primer semestre de 2025) se organizó un concurso de futarquía en paralelo al proceso regular de selección de subvenciones por parte del Consejo de Subvenciones de Optimism.
Estructura del experimento: A cada propuesta de subvención (22 propuestas en total, de proyectos queriendo impulsar la “Superchain” de Optimism) se le asoció un mercado predictivo operado en la plataforma Butter. Los participantes (llamados forecasters o pronosticadores) podían apostar, con tokens ficticios, sobre cuánto aumentaría el valor total bloqueado (TVL) en la red Optimism si cierto proyecto recibía la subvención. Es decir, el mercado predecía la métrica de éxito acordada: el incremento de TVL en un plazo de 84 días tras la concesión de fondos. En total, 430 personas participaron activamente realizando casi 5.900 operaciones en estos mercados (se filtraron miles de bots que intentaron colarse dada la naturaleza abierta con “dinero de juguete”). A la par, el Consejo de Subvenciones (un comité de miembros de la comunidad) evaluó las mismas propuestas de la forma tradicional. Al final de la temporada, cada mecanismo seleccionó cinco proyectos ganadores de 100.000 tokens OP cada uno (cinco elegidos por el mercado futárquico y cinco por el Consejo), con dos proyectos coincidentes en ambas listas. Esto permitió comparar resultados entre futarquía y el método convencional.
Resultados cuantitativos: Tres meses después, Optimism midió el desempeño de los proyectos subvencionados en ambos grupos, en términos del aumento real de TVL que lograron. Los hallazgos fueron interesantes: el conjunto de proyectos elegidos por futarquía mostró en total un incremento de TVL ~$32,5 millones mayor que el conjunto elegido por el Consejo. En particular, uno de los proyectos seleccionados por el mercado – Balancer & Beets (una implementación DeFi en la cadena Base) – resultó ser un caso atípico de gran éxito, generando la mayor parte de esa diferencia (este proyecto estaba entre los candidatos del Consejo pero quedó fuera por un punto en su rúbrica, ocupando el 6º lugar). Esto sugiere que la futarquía acertó en identificar al proyecto de mayor impacto, que el proceso tradicional por poco dejó pasar. Sin embargo, no todo fueron aciertos: aunque el mercado predijo correctamente qué proyectos tendrían más éxito relativo, falló en la magnitud de las predicciones. Por ejemplo, sumando las estimaciones del mercado, se pronosticaba un aumento de ~$239 millones de TVL entre los proyectos top, cuando en la realidad el aumento observado fue de ~$31 millones. Es decir, hubo un sesgo de sobreoptimismo considerable en las apuestas. Esta inexactitud en la cuantía indica que, si bien el ranking puede ser útil, los valores absolutos de las predicciones deben tomarse con cautela. También se observó que las selecciones de la futarquía tuvieron resultados más variables (un par de proyectos con altísimo desempeño y otros más modestos), mientras que las del Consejo fueron más consistentes pero sin ningún gran ganador. En parte, esto refleja la naturaleza del mercado: recompensa la identificación de home runs aunque implique mayor varianza.
Análisis cualitativo y lecciones: Optimism evaluó cuidadosamente este experimento para extraer lecciones. En resumen, encontraron que la futarquía aportó valor en decisiones “concavas” que se benefician de la sabiduría de las masas, por ejemplo, detectar oportunidades que un comité pequeño podría pasar por alto. El mercado, al agregar conocimiento disperso, logró señalar el proyecto con mayor potencial (y lo hizo sin necesidad de información detallada sobre cómo los proyectos usarían los fondos, ya que a los pronosticadores solo se les dio una lista de nombres). No obstante, también identificaron situaciones donde un consejo experto podría seguir siendo preferible: decisiones “convexas” o complejas que requieren contexto histórico y mucho detalle posiblemente no se benefician tanto de un gran jurado anónimo. En este experimento, de hecho, el Consejo de Subvenciones enfrentó limitaciones porque no pudo aplicar su proceso habitual (entrevistas, revisiones profundas de cada propuesta) y se le puso a competir casi “a ciegas” con la lista de proyectos, lo que desvirtuó su efectividad como grupo de control. Aún así, la futarquía mostró suficiente promesa para que Optimism decida continuar iterando sobre el mecanismo. Concluyeron que la futarquía es “más descentralizada, escalable y transparente” que las alternativas actuales, y podría ser útil en decisiones donde la escalabilidad y la agregación de información dispersa son críticas, mientras que quizás no reemplace a comités especializados en decisiones que requieren alto toque humano. En palabras del informe oficial: la futarquía identificó bien qué proyectos aumentarían más el TVL a los 84 días, pero no predijo con precisión el monto exacto, y aun con una sola prueba es sugerente que seleccionó proyectos de mejor rendimiento que el método tradicional.
Reacción de la comunidad y futuro: La comunidad de Optimism observó con interés los resultados. Hubo discusiones sobre cómo mejorar la metodología – por ejemplo, evitando dar información insuficiente al Consejo o afinando cómo se formulan las preguntas de predicción. También se destacó que el experimento logró atraer a muchas personas nuevas en la gobernanza (casi 89% de los pronosticadores no había participado antes en votaciones de Optimism), señal de que los incentivos económicos pueden movilizar a la comunidad más que las votaciones convencionales. En general, Optimism consideró la prueba como un éxito moderado en términos de aprender qué funciona y qué no. Planean seguir probando futarquía en áreas donde tenga sentido, integrándola posiblemente con sus procesos (por ejemplo, podrían usarla como “señal” complementaria a la decisión final humana, o para ciertos tipos de decisiones de escalamiento masivo). De hecho, manifestaron interés en aplicar futarquía cuando “la precisión incentivada puede revelar información inaccesible de otra manera” y cuando se necesite escalar la toma de decisiones a mucha gente. Como parte de esta iniciativa, Optimism unió esfuerzos con otra organización puntera (Uniswap) para ampliar las pruebas, como se explica a continuación.
Poco después de iniciar su experimento, la Optimism Foundation y la Uniswap Foundation anunciaron una colaboración para llevar la futarquía más lejos en 2025. Ambas organizaciones, referentes en el ecosistema DeFi, compartían el objetivo de lograr sistemas de gobernanza más objetivos, participativos y auto-sostenibles. Financiaron conjuntamente el desarrollo de la plataforma Butter (mencionada antes) para implementar la futarquía en dos ámbitos paralelos:
En Optimism, un concurso de futarquía similar al descrito arriba para la asignación de subvenciones de la siguiente temporada, incorporando mejoras basadas en las lecciones de la versión 1 (por ejemplo, ajustando la pregunta de predicción para afinar la métrica de éxito). Los participantes harían predicciones con “dinero de juguete” (OP-PLAY) y los mejores pronosticadores serían recompensados con tokens OP reales, a la vez que determinarían qué equipos reciben las subvenciones en función de las expectativas de impacto.
En Uniswap, una prueba de “Conditional Funding Markets” (CFMs) enfocada en el crecimiento de su protocolo de préstamos en una nueva cadena (la “Unichain”, construida sobre la tecnología de Optimism). Aquí, los pronosticadores pueden depositar USDC real para apostar sobre resultados (por ejemplo, el crecimiento en volumen o usuarios si se financia cierto desarrollo), y las predicciones determinarán cómo se distribuye el presupuesto entre diferentes equipos o propuestas, todo ello con recompensas por predicciones acertadas. Este experimento traslada la futarquía a un caso de uso ligeramente distinto: asignar fondos internos de Uniswap de forma condicional a metas específicas, lo que en caso de éxito alinearía directamente las metas de los desarrolladores financiados con las predicciones de la comunidad.
Esta colaboración fue notable porque marcó la entrada de una DAO de primer nivel (Uniswap) en futarquía, validando aún más el interés en esta forma de gobernanza. Quien lideró la iniciativa en Uniswap Foundation, la Dra. Erin Koen, la describió como “un paso importante hacia decisiones descentralizadas a escala”. Al unir esfuerzos, Optimism aporta experiencia en experimentación de gobernanza y diseño de mecanismos, mientras Uniswap aporta su amplia comunidad de usuarios y casos de uso DeFi para probar. Los experimentos conjuntos estaban previstos para lanzarse a inicios de 2025, y ambos fundaciones se comprometieron a compartir públicamente los datos y resultados para avanzar el conocimiento sobre futarquía. A fecha de julio de 2025, estos experimentos están en marcha; se espera que durante el año produzcan informes de impacto. El hecho de que dos grandes proyectos hayan invertido recursos en pilotar la futarquía refuerza la idea de que, tras años de teoría, la futarquía se está probando seriamente en entornos reales dentro de la Web3.
Fuera del ámbito de Ethereum, otro caso notable es Zeitgeist, un proyecto en la red Polkadot que adoptó la futarquía como modelo de gobernanza nativo. Zeitgeist es una parachain (blockchain de Polkadot) lanzada en 2022 enfocada en mercados de predicción descentralizados, y desde su concepción abrazó la futarquía como modo de tomar decisiones dentro de su ecosistema. La iniciativa fue impulsada por un equipo internacional de economistas y desarrolladores – entre ellos el argentino Francisco Manuel “Numa” De Pablo – con la visión de “encaminar a la humanidad hacia la verdad” a través de la sabiduría colectiva de los mercados.
Gobernanza por mercados en Zeitgeist: En la filosofía de Zeitgeist, los participantes “bet on outcomes, not preferences” (apuestan por resultados, no por preferencias personales). Esto significa que para las decisiones de la red (por ejemplo, actualizar el protocolo, financiar proyectos del ecosistema, etc.), se pueden utilizar mercados de predicción cuyos resultados dictan las acciones a tomar. Zeitgeist proclama ser el primer proyecto blockchain en introducir formalmente la futarquía en su gobernanza on-chain. En lugar de votos tradicionales que a veces no se reflejan en efectos reales, la futarquía en Zeitgeist alinea las predicciones exitosas con decisiones ejecutables, asegurando – según ellos – que las decisiones no se sesguen por opiniones sino por datos objetivos agregados. En la práctica, Zeitgeist ha desarrollado infraestructura para crear mercados combinatorios y condiciones que puedan integrarse a procesos de governance. Por ejemplo, han propuesto integrar mercados predictivos en la propia gobernanza de Polkadot: en 2023 presentaron una propuesta al Tesoro de Polkadot para financiar la incorporación de “tecnología de señales” basada en futarquía, con la idea de complementar las votaciones de Polkadot con mercados que indiquen la probabilidad de éxito de ciertas medidas. Esta propuesta señalaba cómo los mercados podrían hacer la gobernanza más participativa y enfocada en resultados medibles.
Estado y resultados: Hasta ahora, Zeitgeist ha logrado implementar su plataforma de mercados de predicción y está en proceso de aplicar la futarquía a decisiones de su comunidad. Dado que es un proyecto relativamente nuevo, los resultados aún son preliminares. Sin embargo, ya se han visto algunos hitos: por ejemplo, Zeitgeist organizó eventos de predicción (incluso airdrops llamados “Seeding Futarchy” para incentivar la participación en sus mercados de gobernanza) y ha ido afinando la integración de oráculos que vinculen los resultados de mercados con acciones concretas de la red. La existencia misma de Zeitgeist demuestra que es viable tener una blockchain gobernada por futarquía desde su inicio, sirviendo de laboratorio viviente para este modelo. Sus fundadores enfatizan que al dar “a todo el mundo una participación, no solo en predecir resultados sino en forjar una sociedad más justa”, se puede construir un futuro basado en la verdad y la meritocracia informativa. La comunidad de Polkadot ha observado con interés este enfoque; si demuestra efectividad en el tiempo (por ejemplo, tomando decisiones técnicamente sólidas y fomentando alta participación), podría inspirar a otras parachains o proyectos a adoptar mecanismos similares. Zeitgeist, en síntesis, aporta un caso real de futarquía a nivel de protocolo: una red entera donde las apuestas orientan el gobierno, representando quizás el experimento más cercano a la visión original de Hanson trasladada a una sociedad digital autónoma.